POBLACIONES

Campoo de Yuso lo forman catorce núcleos de población: Bustamante, Corconte, La Costana (capital), Lanchares, Monegro, Orzales, La Población, Quintana, Quintanamanil, La Riva, Servillas, Servillejas, Villapaderne y Villasuso.

Bustamante. 42 hab. (2004) conforman este pueblo situado a un kilómetro de La Costana y cuya altitud es de 865 metros sobre el nivel del mar. Fue uno de los más perjudicados por el efecto de las aguas del pantano. Aloja una iglesia parroquial del siglo XVII.

Corconte. En la línea fronteriza con la provincia de Burgos, a una altitud de 847 m y a 8 km de la capital municipal, se ubica este núcleo de 41 hab. (2004), en cuyo balneario, situado dentro de la administración burgalesa, se embotella el agua mineral que lleva su nombre. Aquí destacan la parroquial, del siglo XVII y el balneario (sobre el límite entre Burgos y Cantabria) un edificio historicista de principios del XX.

La Costana. La capital de Campoo de Yuso está habitada por tan sólo 47 hab. (2004). Dista 75 km de Santander y su altitud es de 851 m. Alberga La Torre de los Bustamante, un bloque de casi 20 metros, es la más elevada de cuantas se conservan en Cantabria. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985.

Lanchares. Es uno de los núcleos más numerosos, con 109 hab. (2004). Ubicado a 3,5 km de La Costana, tiene una altitud de 856 m. De su patrimonio sobresalen una portalada del XVII y la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de finales del XVI, comienzos del XVII.

Monegro. A 3 km de la capital municipal se encuentra esta pequeña aldea, cuya altitud es de 846 m, en la que residen 51 hab. (2004). Cuenta con la iglesia de Santa Celicia, un interesante edificio barroco del siglo XVII. Custodia una serie de retablos ejecutados entre los siglos XVII y XVIII, el mayor obra de Juan Gómez de Terán. También aquí se localiza la ermita de Las Nieves.

Orzales. El famoso puente de 34 ojos es el principal patrimonio de esta localidad ubicada en el extremo oeste del municipio, a 5 km de La Costana. Acoge también la iglesia de San Román, uno de los edificios religiosos más bellos de Campoo de Yuso, con elementos que van de los siglos XIII (su estructura es tardorománica) al XVII (siglo en que el complejo es reformado). Tiene una altitud de 848 m y una población de 119 hab. (2004).

La Población. Es uno de los pueblos que se vio afectado por el cierre de la presa del pantano. 5 km le separan de la capital municipal. Cuenta con 133 hab. (2004) y su altitud es de 833 m. Custodia una ermita, bajo la advocación de San Roque, que conserva elementos del XIII, si bien fue reformada en el XVIII. En La Población se localiza los vestigios del Campamento Romano del Cincho, declarado Bien de Interés Cultural en 2004.

Quintana. Tan sólo 10 hab. (2004) residen en esta pequeña aldea situada a 4 km al oeste de la capital municipal. Su elevada altitud (980 m) la convierte en un magnífico balcón desde el que se observa una impresionante panorámica del municipio, con el pantano en primer plano. Su parroquial, la iglesia de Santa María La Mayor fue construido a mediados del XVI. Alberga un retablo mayor del siglo XVI. Disuelta en 1999 por acuerdo del Consejo de Gobierno. Decreto 58/1999, de 01 de junio. BOC. 113, de 08 de junio de 1999.

Quintanamanil. Al igual que Quintana, es otro de los núcleos más reducidos de Campoo de Yuso, con 13 hab. (2004). Parte de su terreno quedó anegado por el pantano. Se encuentra a 1 km de La Costana y su altitud es de 845 m. Aquí se yergue la iglesia parroquial de Santa Águeda, del siglo XVI (1561).

La Riva. Es una de las localidades más altas del municipio (919 m) y está muy próxima al embalse del Ebro. Esta estratégica situación la convierten en un balcón desde el que se pueden divisar panorámicas excepcionales del lugar. Tiene una población de 45 hab. (2004) y dista 3 km de la capital municipal. Aquí se puede ver la iglesia de San Miguel, de finales del XVI, comienzos del XVII. Custodia varios retablos, uno de los colaterales es obra de Tomás de la Sierra.

Servillas. Pequeño pueblo de 32 hab. (2004) situado a 2 km de La Costana, a una altitud de 866 m sobre el nivel del mar. Su parroquial, bajo la advocación de San Millán conserva una portada del XVI y fue ampliada en el XVIII. Aquí nació el inspector de policía José Sainz González (1917).

Servillejas. Es el núcleo de población más minúsculo, con tan sólo 10 hab. (2004). Al igual que Servillas, ocupa un valle interior de la zona centro del municipio, delimitado por montes no muy altos. 1 km es la distancia que le separa de la capital y una altitud de 919 m.

Villapaderne. A una altitud de 919 m se encuentra también esta localidad de 22 hab. (2004) situada en el extremo oeste del municipio, a 6 km del núcleo de La Costana. Aquí se puede ver la iglesia de San Millán, levantada a finales del XVI, comienzos del XVII, sobre un templo anterior de origen románico, consagrado a mediados del XIII.

Villasuso. Pueblo muy próximo a Monegro y a la península de La Lastra. Cuenta con 63 hab. (2004) y tiene una altitud de 859 m. Entre éste y el término de Bustamante se construyó el trasvase del Ebro-Besaya. En esta localidad se encuentra la iglesia parroquial de Santa Lucía, erigida a mediados del siglo XVI. Alberga tres retablos de ejecutados entre los siglos XVII y XVIII, el mayor atribuido a Juan Gómez de Terán.

COMPOSICIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LAS ENTIDADES LOCALES MENORES

Son órganos de gobierno de la Junta Vecinal:

  1. El Presidente como órgano unipersonal.
  2. La Junta, o, en su caso, el Concejo, como órgano colegiado.

El Presidente de la Junta Vecinal es el órgano unipersonal ejecutivo, preside la Junta o el Concejo y es elegido conforme a lo establecido en esta Ley.

El Presidente de la Junta Vecinal tendrá las atribuciones que la Ley señala, circunscritas al gobierno y administración de la Junta y, en particular, las siguientes:

  1. Convocar y presidir las sesiones de la Junta o Concejo, dirigir sus deliberaciones y decidir los empates con voto de calidad.
  2. Autorizar las actas y dar el visto bueno a las certificaciones que de las mismas se libren.
  3. Representar a la Junta Vecinal.
  4. Ejecutar los acuerdos de la Junta o Concejo.
  5. Elaborar el proyecto de presupuesto anual y aplicarlo; ordenar pagos y rendir cuentas de su gestión.
  6. Dictar bandos.
  7. Ejercer acciones judiciales y administrativas en caso de urgencia.
  8. Cualesquiera otras no reservadas a la Junta o Concejo.

Son facultades de la Junta o Concejo las siguientes:

  1. El impulso, control y fiscalización de los actos del Presidente.
  2. La aprobación y modificación del presupuesto anual y ordenanzas; la censura de cuentas y el reconocimiento de créditos siempre que no exista consignación presupuestaria.
  3. La administración y conservación de bienes y derechos propios de la entidad y la regulación del aprovechamiento de los bienes comunales.
  4. El ejercicio de acciones judiciales y administrativas.
  5. La adopción de acuerdos sobre disposición de bienes, operaciones de crédito y expropiación forzosa, que deberán ser ratificadas por el Ayuntamiento respectivo.
  6. La aceptación de la delegación de competencias municipales.
  7. La adquisición de bienes y derechos y la transacción sobre los mismos.
  8. La contratación de obras, servicios y suministros y la aprobación de los proyectos de obra.
  9. En general, cuantas atribuciones se asignaran por Ley al Ayuntamiento Pleno con respecto al gobierno y administración del municipio, en el ámbito de la Entidad.

Los acuerdos sobre disposición de bienes y operaciones de crédito deberán ser adoptados por mayoría absoluta de la Asamblea Vecinal, convocada al efecto, en primera convocatoria; y por mayoría de los asistentes en segunda. Entre ambas Asambleas deberá mediar, al menos, cuarenta y ocho horas.

El funcionamiento y régimen jurídico del Presidente y de la Junta Vecinal, a salvo de lo establecido en la presente Ley, deben regirse por lo dispuesto en el Reglamento propio de la Entidad y, en su defecto, por las normas generales establecidas para los Ayuntamientos.

Funciona bajo este Régimen la Junta Vecinal de La Población.

Casos en que se da:

  1. Las Entidades Locales Menores con población inferior a 100 habitantes.
  2. Las que pertenezcan a un municipio que a su vez funcione en Concejo Abierto.
  3. Las que tradicionalmente cuenten con este singular régimen de gobierno y administración.
  4. Aquellas otras en las que en su localización geográfica, la mejor gestión de sus intereses y otras circunstancias lo hagan aconsejable.

El funcionamiento del Concejo Abierto se ajustará a los usos, costumbres y tradiciones locales y en su defecto a la legislación general sobre Régimen Local.

El Concejo o Asamblea Vecinal se constituye válidamente con la asistencia de un tercio de los electores que a ello tengan derecho, que nunca podrá ser inferior a tres. Este quórum debe mantenerse durante toda la sesión. En todo caso, se requiere la asistencia del Presidente y del Secretario o de quienes legalmente les sustituyan.

Los vecinos con derecho a pertenecer al Concejo podrán estar representados por otro miembro del mismo, salvo a efectos de la votación de la moción de censura en que no cabe. La representación deberá otorgarse para cada sesión y deberá acreditarse mediante documento público, documento privado con firma notarialmente legitimada o poder otorgado ante el Secretario de la Entidad.

Ningún vecino podrá ostentar simultáneamente la representación de más de dos miembros del Concejo, salvo que se trate del cónyuge o familiar de primer grado de consanguinidad en cuyo caso no existe límite de representación.

El Concejo se reunirá en el lugar habilitado al efecto o donde lo tenga por costumbre. Se celebrará sesión ordinaria, al menos, una vez al trimestre, que será convocada, como mínimo, con cuarenta y ocho horas de antelación, por anuncio público y por cualquier medio de uso tradicional del lugar, incluyendo la relación de los asuntos a tratar en el orden del día.